

El calzado de seguridad es una pieza fundamental para proteger a los trabajadores frente a riesgos laborales. En sectores como la construcción, logística, industria o sanidad, utilizar el tipo adecuado puede marcar la diferencia en términos de seguridad y rendimiento. En este artículo te explicamos qué significan las categorías S1, S2 y S3 y cómo elegir el modelo más adecuado según tu profesión.
Usar un calzado conforme a la normativa garantiza protección frente a impactos, resbalones o humedad. La norma EN ISO 20345 establece los estándares mínimos que debe cumplir este tipo de calzado. En función del nivel de protección, los zapatos se clasifican en diferentes categorías. Las más comunes son S1, S2 y S3, cada una con características concretas que se adaptan a distintos entornos de trabajo.
Los modelos S1 están diseñados para entornos secos. Incorporan puntera de seguridad que resiste impactos, suela antideslizante y absorción de energía en el talón. No están preparados para resistir la humedad, pero son ligeros y cómodos, lo que los convierte en una buena opción para tareas prolongadas en interiores.
El calzado S1 es habitual en trabajos como los de personal de almacén, técnicos de mantenimiento en zonas secas, conductores, electricistas o personal logístico que no está expuesto a líquidos ni condiciones climáticas adversas.
El calzado S2 incorpora todas las prestaciones del S1, pero añade resistencia a la penetración y absorción de agua en el corte. Aunque no es totalmente impermeable, sí ofrece una protección adicional en entornos húmedos o con riesgo de salpicaduras esporádicas.
Se recomienda para cocineros, personal de limpieza, trabajadores de la industria alimentaria o técnicos que operan en instalaciones donde pueden encontrarse líquidos o humedad ocasional.
El S3 es el modelo más completo. A las ventajas del S2 se le suma una suela con inserto antiperforación, lo que lo hace adecuado para suelos con objetos cortantes o irregulares. También mejora la resistencia al desgaste, ideal para condiciones extremas.
Este calzado es idóneo para obreros de la construcción, jardineros, agricultores, operarios industriales en exteriores o conductores de maquinaria pesada. En definitiva, para quienes trabajan en entornos al aire libre y necesitan una protección superior.
La elección correcta depende del entorno laboral. Si trabajas en interiores secos, el S1 suele ser suficiente. Si hay exposición a líquidos o humedad, elige un modelo S2. En exteriores o en condiciones con riesgos mecánicos altos, opta por un calzado S3. Ante la duda, lo más aconsejable es consultar con expertos que te orienten en función de tus necesidades específicas.
S1 indica que el calzado ofrece puntera de seguridad, suela antideslizante y absorción de impactos en el talón, pero no incluye protección frente a líquidos.
Sí, aunque puede resultar más pesado de lo necesario. Si no necesitas tanta protección, es preferible optar por un modelo más ligero que facilite la movilidad.
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Es importante limpiarlo de forma regular, evitar su exposición prolongada al sol o a productos corrosivos y guardarlo en un lugar seco. Además, sustituir las plantillas cuando sea necesario puede prolongar su vida útil.
En Mirko Morelo te ofrecemos asesoramiento personalizado para elegir el calzado laboral adecuado según tu profesión y entorno. Contamos con las mejores marcas del mercado y realizamos entregas rápidas a toda España. Visita nuestra tienda online o física y equípate con la máxima seguridad.